
partiendo del derecho de todo individuo o pueblo a identificarse con la nación que le parezca oportuno, quizás empezaría por comentar que españa tuvo un principio complicado como compiladora de nacionalidades, pues la conquista y sometimiento del vecino no es precisamente la mejor forma de construir una sociedad de iguales a largo plazo; creo que la aspiración a ser una federación es la meta normal de un estado desarrollado; tiene que llegar un momento en que no tengamos mayor o menor autonomía porque papá estado ha visto que hemos sido buenos chicos y nos concede un poco más de libertad, aunque algo (o mucho) de eso ha habido en el largo camino de la adolescencia democrática
es curioso que observemos a alemania o eeuu, países formados por estados con leyes propias que están federados, y los veamos como una forma de organización politica completamente normal, mientras, y a pesar de la amplísima libertad de nuestro estado de las autonomías, seguimos discutiendo hoy si y mañana más, de las diferentes lenguas del estado español, de la españolidad o no de unos u otros, incluso en determinadas comunidades se identifica el desarrollo de la particular nacionalidad cuando se arrincona el castellano y se llega a "fabricar" una historia donde no parece haber existido jamas algo llamado españa, pero en el fondo es nacionalismo local que se opone a uno mayor, más de lo mismo a otros niveles
es posible que todo tenga razón de ser, pues seguramente nos queda algo (sic) de camino por recorrer, pero no puedo negar que siento envidia al recordar a políticos y/o planteamientos de la segunda república, o incluso de la primera, cuando el republicanismo federal o el cantonalismo eran opciones que se barajaban como posbiles soluciones a las diferencias que arrastra españa desde que fue conocida por ese nombre
uno aspira a que en cualquier parte del estado sea normal hablar el idioma que sea, esta claro que tenemos que superar determinadas posturas ultra-nacionalistas, bien del españolismo hacia los nacionalismos locales, o al contrario, o sea, la revancha que algunos ven pendiente con el estado español; creo que la única solución es la convivencia del euskera, el gallego, el catalán o cualquier dialecto de estos con el castellano e ir pensando en dejar atrás, aunque sea paso a paso, aquello de "mejor o más que"; posiblemente si perdemos el miedo y hablamos abiertamente de federación de nacionalidades, españa siga manteniendo las mismas comunidades dentro de su estructura de estado, y si no fuera así, quedaria solucionada de todas formas una cuestión pendiente desde el mismno inicio de nuestra historia como estado; opino que es el único camino para que las posturas intransigentes, de estado o locales, pierdan fuerza, y por supuesto, que la falta de entendimiento, incluso de respeto, maximizada por la violencia en cualquier forma, sea un mal recuerdo; si, el de una españa federal es un sueño que me agrada






